Ranking de bachillerato en centros educativos: ¿qué podrían mejorar los centros privados?

Ranking de bachillerato en centros educativos: ¿qué podrían mejorar los centros privados?

Melissa Varela

Cada año, a partir de décimo año, se preparan a los estudiantes para las, muchas veces temidas, pruebas nacionales de bachillerato. Estos exámenes tienen como objetivo no sólo medir el conocimiento en seis materias distintas, sino también asegurarse que, una vez concluida la educación básica, los estudiantes costarricenses tengan un conocimiento básico que les permita desarrollar su vida profesional y académica futura. Por otro lado, y como un punto adicional, el Ministerio de Educación Básica (MEP) busca que estas pruebas brinden insumos acerca de posibles cambios en los planes de estudio, así como para formular mejoras en la capacitación del personal docente.

Como parte del trabajo que Actualidad Educativa ha realizado para esta edición, se solicitó las estadísticas de los resultados de bachillerato a la Dirección de Gestión y Evaluación de la Calidad del MEP para conocer cuáles han sido las tendencias que los resultados de las pruebas han mostrado en los últimos años, especialmente en los centros educativos privados.

Como panorama general, 418333 estudiantes han realizado las pruebas nacionales de bachillerato del 2001 al 2013. De esos, 63173, el 15%, han sido estudiantes de colegios privados. Por otro lado, el escenario ha sido diverso con respecto a las instituciones que han logrado las mayores promociones en estos años, tanto centros públicos como privados resaltan en los primeros lugares.

Sin embargo, los centros privados no son los que predominan. Desde el 2000, los estudiantes de colegios científicos públicos son los ganan los exámenes con mejores notas. Así, a partir del 2010, los primeros cinco lugares en el ranking anual de promoción de bachillerato son ocupados por este tipo de colegios, entre los que destacan el Colegio Científico de Pérez Zeledón y el Colegio Científico de Alajuela. Estos centros tienen la característica de ofrecer una formación intensa en matemáticas, física, química, biología e informática.

Un aspecto interesante que sobresale de las estadísticas, es la tendencia dispar con respecto al número de centros privados que figuran en los primeros lugares año con año.

Gráfico N°1

Número de centros privados dentro de los primeros diez lugares en el ranking de bachillerato, (2000-2014)

Número de centros privados dentro de los primeros diez lugares en el ranking de bachillerato, 2000-2014

Fuente: elaboración propia a partir de datos proporcionados por la Dirección de Gestión y Evaluación de la Calidad (MEP).

De esta manera, del 2000 al 2003 hubo un aumento progresivo del número de centros privados que lograban ubicarse dentro del top 10, alcanzando en el 2002 y 2003 más de la mitad. Este escenario comenzó a declinar a partir del 2004 hasta el 2006, subió en el 2007, y se ha mantenido constante en tres centros desde el 2008 hasta el 2014, con una excepción en el 2013, año en el cual el número bajó a solo dos centros privados dentro de los diez primeros lugares en las pruebas de bachillerato.

No obstante, a pesar de esta situación, el promedio de rendimiento es mucho mayor. Es decir, una cantidad mayor de estudiantes aprueban las pruebas con respecto al total que las realizan. Del 2001 al 2013, en promedio, el rendimiento de los centros privados estuvo en un 87%. En los últimos años se ha visto una mejoría en la cantidad de alumnos que aprueban las pruebas, incluso alcanzando las cifras más altas en los últimos doce años.

Tabla N°1

Rendimiento de los centros privados en las pruebas nacionales de bachillerato, (2001-2013)

Rendimiento de los centros privados en las pruebas nacionales de bachillerato, 2001-2013

Fuente: elaboración propia a partir de datos proporcionados por la Dirección de Gestión y Evaluación de la Calidad (MEP).

Con todo lo anterior, surge una pregunta: ¿qué podrían implementar los centros educativos privados para mejorar su rendimiento en las pruebas nacionales de bachillerato? Un aspecto sería el reforzamiento en la formación de la población estudiantil en ciencias básicas, y tomar el ejemplo de los colegios científicos. Actualmente, y desde hace unos años, existen programas en conjunto con universidades estatales (MATEM, por ejemplo) en donde los estudiantes aprueban cursos de las universidades en disciplinas como química y matemáticas. Los contenidos son proporcionados por los profesores de cada centro y los exámenes aplicados en la universidad respectiva. Estos cursos no sólo amplían el temario de estas materias, sino también sus contenidos son más complejos que el programa de bachillerato, por lo que los estudiantes van mejor preparados a estas pruebas. Además, brindan herramientas a los estudiantes para encontrar el gusto por estas disciplinas, lo cual podría beneficiar su perspectiva profesional, ya que las carreras con mejor futuro de empleo tienen gran asociación con estos temas.

No obstante, el trabajo no es único de los centros educativos, el empeño y compromiso de los estudiantes, y el apoyo de los padres de familia son esenciales para generar confianza en los estudiantes y que así puedan mejorar su rendimiento.

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