Nutrición para niños en edad escolar

Kathryn von Saalfeld K. – Nutricionista
Cl&icaute;nica de Nutrición von Saalfeld – www.saborysalud.com

Los padres tienen un rol importante en esta tarea: la de seleccionar y ofrecer una variedad de alimentos sanos, y educarlos en cuanto a cómo y cuánto comer. Deben incluir en su alimentación carbohidratos saludables, vegetales, frutas, lácteos, proteínas y grasas saludables. El objetivo de esta alimentación balanceada es que el niño reciba los nutrientes necesarios para su desarrollo, y desarrolle hábitos saludables que lo acompañen toda su vida.

¿Qué significa una alimentación saludable?

Una alimentación saludable y balanceada debe contener todos los nutrientes necesarios para que el niño crezca y se desarrolle adecuadamente. Como guía general de alimentación para niños en edad preescolar y escolar, los niños necesitan diariamente de:

 

Carbohidratos

Este grupo alimentario se encarga de ofrecer energía, además de fibra, vitaminas y minerales. Al menos la mitad de los alimentos consumidos al día de este grupo deberían ser complejos, enteros o integrales: maíz o elote, leguminosas como frijoles, garbanzos, lentejas, pan integral, pan pita integral, cereales de desayuno altos en fibra, palomitas de maíz, avena, entre otros. El hecho de que los alimentos contengan fibra, ayuda a prevenir enfermedades del corazón, algunos tipos de cáncer, prevenir diabetes, mejorar la digestión y hace que los niños sientan saciedad al comer.

Una forma fácil de conocer la cantidad de fibra que su hijo debe de comer es la siguiente:

Agregue cinco a la edad en años – por ejemplo, si su hijo tiene 7 años + 5 = 12 (este corresponde al total de gramos de fibra al día que necesita consumir).

 

Frutas y vegetales

Las frutas y los vegetales son excelentes fuentes de fibra, siempre y cuando no les elimine la cáscara y no se consuman en jugos. Se recomienda que los niños consuman de dos a tres porciones de fruta diarias, y de dos a cuatro porciones de vegetales no harinosos al día.

 

Lácteos

Para un adecuado desarrollo óseo, los niños necesitan consumir al menos dos porciones de leche diarias. A partir de los dos años de edad, los niños pueden consumir lácteos descremados, como leche descremada, yogurt descremado, quesos livianos o bajos en grasa y helados bajos en grasa y azúcar.

 

Proteína

Los niños en crecimiento necesitan consumir alguna fuente proteica importante de dos a tres veces al día. Entre éstas se encuentran: huevo, carne de res, pollo sin piel, pescado fresco o enlatado (atún), carne de cerdo magra, quesos bajos en grasa, embutidos bajos en grasa y derivados de la soya.

 

Grasas

No se debe eliminar del todo el consumo de grasa, sino enseñarle a su hijo a seleccionar las grasas saludables, entre ellas: aceites vegetales como canola, oliva, soya, girasol y maíz, aguacate, almendras, nueces, maní, marañones y aceitunas.

Las grasas sólidas a temperatura ambiente usualmente contienen mayor contenido de grasa saturada y/o grasa trans. Algunas fuentes de grasa saturada se encuentran en productos de origen animal y en los lácteos enteros.

La grasa trans se forma cuando un aceite vegetal pasa por un proceso industrial llamado hidrogenización. Esta grasa se encuentra usualmente en galletería y repostería, papas tostadas, queques, margarinas y alimentos empacados, por lo que debe de leer siempre sus etiquetas nutricionales.

 

Azúcar

Modere el consumo de azúcar, dulces y postres en sus hijos; la idea no es eliminarlos del todo. Hasta un diez porciento de sus calorías diarias pueden ser destinadas al consumo de azúcar. Sabemos que una alimentación alta en azúcares y grasas, y de baja calidad nutricional, es detrimental para un buen desarrollo cognitivo y físico. Estudiantes que consumen en las meriendas y almuerzos altas cantidades de azúcar, grasas y calorías, y pocos nutrientes, no pueden alcanzar su potencial máximo en el rendimiento académico. Como los niños pasan gran parte del día en la escuela, es aquí donde consumen aproximadamente 1/3 de sus calorías diarias, la escuela tiene también la responsabilidad importante de ofrecer alimentos que no sólo le den a los niños los requerimientos nutritivos que necesitan, sino fomentar hábitos adecuados y facilitar el proceso de una selección saludable de alimentos.

Hemos venido trabajando en conjunto con la Escuela Saint Anthony, distintos esfuerzos para el mejoramiento y optimización en el área de nutrición.

Ahora, los niños en edad maternal, prescolar y escolar tienen acceso a comprar meriendas saludables para el recreo de la mañana en la soda escolar, de un menú previamente establecido que es balanceado nutricionalmente en su contenido. Las meriendas son importantes como medio de refuerzo de hábitos saludables, para complementar los nutrientes del día y para mantener el metabolismo activo.

Algunas consideraciones a tomar para la elaboración de meriendas caseras saludables son: prepararlas con anticipación, incluir alimentos fáciles de consumir, realizarla en conjunto con los niños, y agregarle sorpresas como servilletas de diferentes colores, calcomanías, o algún juguetito. Además, la Escuela cuenta con un menú balanceado nutricionalmente de almuerzos, tanto para niños de maternal, como para los que están en prescolar y primaria. Por otro lado, se realizó un análisis de los productos alimentarios y bebidas que adicionalmente se vendían en la soda escolar, con el fin de mantener una oferta saludable compatible con el ¨Reglamento para el funcionamiento y administración del servicio de soda en los centros educativos públicos¨, publicado por el Ministerio de Salud en el 2012, que aplica estrictamente para instituciones educativas públicas. Como ente privado, la Escuela Saint Anthony se une a esta iniciativa de manera voluntaria. Para completar este esfuerzo, se están trabajando además charlas de educación nutricional para padres de familia de maternal, prescolar y primaria.

 

¿Qué compone un almuerzo saludable para un niño pequeño?

El almuerzo debe estar compuesto de: vegetales tanto crudos como cocidos, en picadillos, en salsas, en sopas. Se debe acompañar los vegetales con una fuente de proteína como quesos blancos, pechuga de pollo sin piel, carne de res, pescado, atún, mariscos, entre otros. Además, es importante incluir fuentes de carbohidratos o harinas como pan y arroz, leguminosas como frijoles, lentejas, garbanzos, arvejas, tortillas de maíz, entre otros. Por último, se puede agregar una deliciosa fruta como postre.

Tips para tomar en cuenta:

1. Evite que los niños consuman bebidas azucaradas, jugos naturales antes del almuerzo, ya que se llenarán fácilmente y no consumirán los alimentos que preparó.

2. Realice cinco tiempos de comida, desayuno, merienda de la mañana, almuerzo, merienda de la tarde y cena distanciando cada merienda tres horas antes del almuerzo y la cena. Trate de que las comidas sean a la misma hora.

3.  Realice dos tiempos de comida al día en familia. Debe de ser en el lugar destinado para comer, evitando tener distracciones como la televisión enfrente o juegos de video.

4. Si lo niños no quieren comer el almuerzo, o comen muy poco, ofrézcale alimentos hasta la siguiente comida, no deje que el niño solamente pase durante el día consumiendo snacks ya que llegará la hora del desayuno, almuerzo o cena y no probará bocado alguno.

5. Dé el ejemplo a sus hijos, usted es un modelo a seguir así que si predica una alimentación saludable, practíquela.

6. En el almuerzo ofrezca nuevos alimentos junto con los que este familiarizado o sus favoritos.

7. Sirva porciones pequeñas, evitando así que tenga un consumo mayor al que necesita realmente.

8. Siéntese, hable y coma con su hijo, el realizar las comidas en familia ayuda a crear y reforzar hábitos alimenticios saludables.

9. Para acompañar el almuerzo puede optar por bebidas como agua con rodajas de limón o naranja, frescos naturales de naranja, limón, tamarindo, sandía, melón, fresas con poca azúcar, bebidas en polvo sin azúcar, leche descremada. Evitar las gaseosas, bebidas deportivas, leches saborizadas o néctares y jugos de frutas.

La actividad física es algo que los niños también necesitan diariamente, y es importante promover juegos activos y que tengan balance con las actividades pasivas como juegos de video, computadora, televisión entre otros. La Asociación Americana de Pediatría recomienda una hora de actividad física diaria para niños en crecimiento, y no más de dos horas diarias destinadas a actividades sedentarias como juegos electrónicos, televisión o computadora.

¡El refuerzo en educación nutricional desde el hogar y el complemento con una escuela saludable son una de las más importantes herramientas con las que podemos armar a nuestros hijos para un futuro sano!

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