¡Mejore la alimentación de su hijo escolar!

¡Mejore la alimentación de su hijo escolar!

Dra. Kathryn von Saalfeld, Nutricionista

Clínica de Nutrición von Saalfeld

Tel. 2256-8067 / info@saborysalud.com

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En la época escolar, los niños están todavía consolidando sus hábitos de alimentación. Aún necesitan mucha guía de sus padres, y debe tener cuidado en la forma en que trate de corregirlos, ya que algunas medidas, aunque bien intencionadas, pueden resultar haciendo más daño que bien.

Estas 5 estrategias pueden ayudarle a que su hijo se alimente mejor.

1. Disminuya su consumo de alimentos dulces y productos de paquete poco saludables.

El restringir alimentos o ponerles etiquetas de “buenos” o “malos” es contraproducente. Se ha demostrado que en ambientes donde los adultos regulan de forma extrema lo que sus hijos comen, se pueden favorecer problemas de peso y de alimentación, debido a que se aumenta el deseo por lo calificado como “prohibido”.  Más bien:

  • Mantenga en el hogar alimentos sanos. No llene la alacena de alimentos altos en calorías y poco nutritivos.
  • Programe las meriendas, e incluya alternativas saludables, como frutas, lácteos bajos en grasa, galletas con fibra y sin rellenos, ó cereales altos en fibra.
  • Trate de que el consumo de alimentos menos nutritivos sea fuera de casa y de forma ocasional.
  • Si compra estos alimentos, hágalo de forma ocasional y en pequeña cantidad. No les restrinja el acceso si los tiene en casa, pero tampoco los esté ofreciendo.

2. Disminuya su consumo de bebidas altas en azúcar.

Recuerde, una sola bebida de 350ml puede contener entre 8 a 12 cucharaditas de azúcar, lo que sobrepasa lo recomendado inclusive para un día.

Promueva principalmente el consumo de agua. También puede optar por frescos naturales hechos en casa con poca azúcar – no más de 1 vaso de fresco en los tiempos de comida principales.

3. Promueva el consumo de frutas y vegetales.

Algunos niños rechazan las frutas, otros los vegetales, ¡y algunos rechazan ambos! Evite hacer batallas en cada tiempo de comida, y considere:

  • Particípelo de la preparación de alimentos. Aunque no llegue a probarlos ese mismo día, participar en la preparación despertará su curiosidad.
  • No deje de ofrecerlos. No importa que los rechace, los niños pueden necesitar más de 15 exposiciones a un alimento para llegar a aceptarlo.
  • No insista en que lleven alimentos que rechazan como merienda a la escuela, ya que es probable que los devuelvan intactos, o los intercambien.

4. Establezca horarios de alimentación regulares.

No es extraño que muchos niños pasen “picando” cuando regresan de la escuela, y al final no tienen apetito para sus comidas más importantes.

Para evitar esto, establezca tiempos de comida y cúmplalos. Defina que en casa al menos se realicen dos tiempos de comida livianos y de una a dos meriendas, (considerando que hace un almuerzo y una merienda en la escuela).

Defina junto al niño “reglas” para las meriendas, defina una hora exacta, que sean sentados a la mesa, y no viendo televisión o en otro lugar. Sobre las elecciones, déles opciones de alimentos saludables, pero deje que ellos también escojan dentro de estas alternativas. Diga un firme no, a cualquier otra comida fuera de los horarios establecidos.

5. Promueva que lleven comida de la casa a la escuela, y sino que hagan opciones sanas a la hora de comprar alimentos.

Esta situación es común cuando buscan más independencia, y además quieren hacer lo que la mayoría de sus compañeros hace.

No restrinja esta alternativa totalmente, ya que es para ellos una forma importante de establecer su independencia, y además de sentir que usted confía en sus elecciones. Como consejo:

  • Revise el menú mensual de la cafetería, y converse con ellos cuáles son las opciones más saludables. Si no hay un menú establecido con anterioridad, pregúntele qué es lo que usualmente ofrecen, y de esto que escoge él para que juntos discutan qué puede ser la mejor alternativa.
  • Los días que no encuentren opciones saludables en el menú, acuerden que lleve alimentos preparados en casa.
  • Establézcales un presupuesto calculado solo para lo necesario de su almuerzo por semana. De esta forma evita que estén comprando otros “extras” menos saludables.

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