Estudiantes hoy, ciudadanos tomadores de decisiones mañana

Estudiantes hoy, ciudadanos tomadores de decisiones mañana

Melissa Varela

Cada 15 de setiembre se alzan las banderas y se enciende el espíritu patriótico; y si no es en esa fecha, la gente saca del armario y se pone la camisa roja cuando juega la Sele. ¿Por qué nos cuesta a los costarricenses mantener el patriotismo vivo todos los días, o por lo menos, la gran mayoría de ellos? ¿Será que no hay una educación completa de valores cívicos?

En la escuela y en el colegio se les enseña a los estudiantes la historia de cómo ha llegado a ser Costa Rica el país que se posiciona hoy a nivel mundial; se nos habla de la ventaja de vivir en un país en democracia. Pero, ¿realmente vivimos la democracia tal y como ella es?

Presentarse a un centro educativo e ingresar a una junta receptora de votos cada cuatro años no es democracia, sino sólo una importante faceta de este sistema político. Ejercer y vivir la democracia demanda más por parte de los ciudadanos. Actualmente, las redes sociales y la inmediatez y universalidad de los medios de comunicación han colaborado en una mayor participación de los ciudadanos en los asuntos públicos. Sin embargo, no es suficiente. No basta con escribir que no estamos de acuerdo ante cierta decisión que el gobierno u otros tomadores de decisiones realicen, o manifestar nuestro descontento porque otras no se llevan a cabo. Sí, la democracia es el gobierno de las mayorías, según lo proclamó Aristóteles; no obstante, no es razón suficiente para caer en la delegación. Asistimos a las urnas, ejercemos el voto, y ya cumplí. ¡No! La participación que demanda la democracia y que el país demanda en su totalidad es más integral, más compleja.

El adueñarse de una nacionalidad se fortalece con la enseñanza de valores cívicos a los niños y jóvenes, los futuros tomadores de decisiones. Si queremos un futuro y un país mejor, tenemos que revisar lo que les enseñamos a nuestros estudiantes. Además de la historia, se debe incluir en los planes de estudio cómo ser buenos ciudadanos, cómo hacer que se preocupen por los problemas de la sociedad, y no sólo que manifiesten una determinada posición, sino que propongan soluciones, cómo discutir qué se necesita y cómo llevarlo a cabo.

Las últimas encuestas de opinión han mostrado un aumento creciente del descontento de la sociedad y los ciudadanos ante la política, y ante los políticos por la falta de soluciones a los problemas y en la atención de las necesidades de los diferentes grupos sociales. Parte de la culpa está en cada uno de nosotros desde cuando decidimos decir “eso no me toca a mí” o  “para qué, si otro lo va a hacer”. Contagiémonos del espíritu cívico que los estudiantes muestran durante los desfiles de independencia, y mantengámoslo durante todos los días.

Un mejor país se deriva de buenos ciudadanos, empecemos por nuestros niños y jóvenes y a mostrarles la importancia de una vida en sociedad. La formación académica no es suficiente, deben sentirse que pertenecen a una sociedad y que esa sociedad los espera; de esta manera, podremos ver los frutos de su formación académica con su aporte en la toma de decisiones para la construcción y consolidación de una verdadera democracia.

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: