Estado de la educación: ¿qué tenemos, qué nos falta y qué podemos mejorar?

Estado de la educación: ¿qué tenemos, qué nos falta y qué podemos mejorar?

Melissa Varela

En el 2013, el Programa Estado de la Nación (PEN) lanzó el Cuarto Informe del Estado de la Educación. Este nació con el objetivo de

[…] proveer conocimiento actualizado sobre el desempeño de la educación costarricense, para propiciar el debate ciudadano y apoyar el proceso de toma de decisiones en este campo. Además, pretende determinar cuánto se acerca o se aleja el país de la aspiración de ofrecer oportunidades para que la población tenga, de manera equitativa, acceso a una educación de calidad, que promueva el desarrollo de las capacidades de las personas para realizarse individualmente y contribuir al bienestar social.[1]

El informe concluyó que, a pesar de los distintos avances en materia educativa (mayor financiamiento, renovación de la oferta educativa, ampliación de oportunidades de acceso), aún existen déficits en la calidad de la educación y en los ambientes educativos. Así, según el informe, los logros y las deficiencias caminan por vías separadas, provocando que los progresos realizados queden aislados.

¿Cuál es la respuesta a esta problemática? El Estado de la Nación recomienda que se realicen esfuerzos para conectar las fortalezas del sistema educativo y erradicar los vacíos que este tiene por medio de una estrategia que permita la visualización de resultados en el mediano y largo plazo, y evitar que lo “bueno, lo malo y lo feo” sigan coexistiendo. “Se trata, en concreto, de ligar más financiamiento a mejores resultados, más titulación de profesores a mayor exigencia académica, más infraestructura a ambientes de aprendizaje de mayor calidad.”[2]

El Informe destaca los siguientes desafíos de la educación costarricense:

1. Garantizar la sostenibilidad de asignación del 8% del PIB a la educación: a pesar de que el financiamiento actual es de 7.5% del PIB, el mayor reto consiste en lograr que el punto porcentual restante sea invertido en acciones prioritarias y evitar el riesgo de que esos recursos no se inviertan donde más se necesitan.

2. Incrementar a 80% la cobertura de educación diversificada: actualmente, la tasa de matrícula en secundaria ronda el 50%, por lo que la tasa de crecimiento deberá de ser de 3.3 puntos porcentuales anuales para llegar al 80% de cobertura en diez años.

3. Elevar a 85% la cobertura de interactivo II de preescolar (para niños de 4-5 años de edad): crecimiento de 600 secciones anuales para lograr el 85% de cobertura en el corto plazo.

4. Aplicar de manera efectiva y generalizada los nuevos programas de estudio: en estos se promueven nuevas metodologías de trabajo en el aula, y revisión de las formas de evaluación.

5. Incrementar la calidad de la infraestructura educativa: deterioro de infraestructura existente y problemas de gestión impiden contar con ambientes educativos que ayuden al aprendizaje. Otro problema es el bajo acceso a internet de banda ancha en los centros educativos, lo que limita el uso de recursos didácticos en las aulas.

6. Contar con personal docente de alta calidad: crecimiento acelerado de oferta de docentes (21446 diplomas entre 2010 y 2011) y pocas carreras acreditadas no permiten asegurar la calidad del recursos docente en el sistema educativo.

7. Alcanzar mayores niveles de desempeño en las pruebas PISA a diez años plazo: la prueba PISA evidenció que los estudiantes costarricenses poseen bajo desempeño en compresión de lectura y resolución de problemas.

8. Promover reformas para gestionar los efectos de la transición demográfica: el descenso en la población de estudiantes en la educación primaria genera los retos de crear infraestructura y recurso docente para la apertura de centros de horario ampliado, y el fortalecimiento de la universalización de la educación secundaria.

9. Establecer una gestión por resultados en el MEP: culturas organizativas que no permiten el acceso a información sobre asistencia, rendimiento, características y necesidades de los estudiantes.

10. Fortalecer la evaluación de desempeño de la educación superior: pocas carreras acreditadas (5.7% del total) no permite la evaluación de estas, así como pocos procesos de autoevaluación.

11. Impulsar un diálogo nacional sobre la pertinencia y la calidad de la educación universitaria: ha iniciado un proceso de conversaciones entre el Consejo Nacional de Rectores (CONARE) y la Unión de Rectores de Universidades Privadas de Costa Rica (UNIRE) con el objeto de generar información e impulsar los procesos de acreditación.

[1] Programa Estado de la Educación. (2013). IV Informe Estado de la Educación. San José: Editoriama S.A, p.17.

[2] Ibíd, p.28.

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