El cuento y el docente

Graciela Valentina Marchini
Profesora de inglés argentina – gracielamarchini@yahoo.com.ar

¿ Cómo se inventan las historias? Pregunta que merece una respuesta honesta. Es emocionante convertir un cuento en instrumento para la educación lingüística de los niños.

El cuento es un género universal. En la escuela se lo comprende y aborda desde perspectivas diferentes. Dado que el cuento es un texto literario es fruto de una invención.
Varía el concepto según la corriente que lo defina. La función estética o poética predomina en el discurso literario. Desde la óptica estructuralista se habla de las relaciones sistemáticas de obras que permiten reconocer series literarias y sociales.
Desde la sociología de la cultura se aborda el concepto de campo literario como sistema de posiciones que ocupa un autor en relación a instituciones, leyes propias y modificadas históricamente. No se puede definir lo literario a partir del soporte textual en el que se halla inscripto, ya que la prensa escrita ha incluido narraciones ficcionales.
Muchas veces son las instituciones quienes tienden a imponer un canon literario.
En los fragmentos de Novalis (1772-1801) se encuentra la frase: “Si tuviéramos también una Fantástica, como hay una Lógica, se habría descubierto el arte de inventar.” Allí se define a la Fantástica como el arte de descubrir el movimiento de palabras e imágenes.
Este poeta alemán creó el símbolo de la flor azul (Die blaue Blume), que representaba el secreto del arte y el deseo del héroe de hacer del mundo, un lugar de belleza a través del poder de la imaginación creativa.

Siempre hay un niño que pregunta

Hay formas de inventar historias para niños y de cómo ayudarles a inventar a ellos.
Dice Gianni Rodari: “Es tan enriquecedor el uso del cuento, que una historia puede convertirse en teatro, en boceto para una función de marionetas, desarrollarse en forma de historieta, en un film, ser grabada y enviada a los amigos.
El uso del cuento en la tarea áulica permite evaluar competencias lectoras,  tanto lingüísticas como de imágenes; el reconocimiento de subgéneros narrativos, distinguir el narrador del personaje; la reconstrucción en la lectura de un sentido no explícito; la imaginación de un registro léxico y de las diversas entonaciones de la oralidad.
El texto como realización de lenguajes sociales, establece un proceso comunicativo, abre un circuito de comunicación entre el sujeto que participa de la elaboración y el sujeto que lo recibe.
El cuento amplía el horizonte de intereses del lector y/u oyente permite desarrollar la sensibilidad y la capacidad de apreciación; favorece la comunicación de las propias vivencias y la socialización, desarrolla la percepción y la profundización de juicios afianzados en la lectura crítica, fomenta hábitos de lectura.
En su especificidad contribuye a construir un saber propio e interactuar con otros saberes y con el mundo.
Al observar la importancia del uso del cuento se comprende la necesaria inserción de esta tipología textual en la formación de docentes, tanto desde su rol de autores, como en el de narradores.

El docente debe:

Conocer su función de mediador con la literatura y la incidencia de su labor en la formación de los futuros lectores.
Contribuir estando al corriente de las distintas metodologías y principios enfocados a la literatura como fenómeno estético, generador de mundos imaginarios.
Analizar el espacio de reflexión que genera la práctica de la lectura, que permite abordar críticamente los textos y proceder a su selección.
El conocer en profundidad la literatura oral y escrita tradicional le permitirá también rescatar la memoria comunitaria.
A fin de abordar la producción de un cuento destinado al receptor infantil puede utilizarse el mecanismo basado en la acentuación del poder de producción de una frase. Este abordaje puede realizarse también con el grupo de alumnos, quienes serán los productores con el objetivo de que sea leído a sus padres. Así como la palabra llama, se une, se asocia, produce otras palabras; la frase produce a su alrededor otras frases. La propuesta es que la frase sea colocada en una situación que acentúe su poder de producción; es decir una ubicación en el texto.
Surgen así algunas posibilidades:

  • Principio de un texto.
  • Principio, medio y final de un texto.
  • Cualquier lugar del texto.

También la elección de frases que tengan dentro de sí mismas un impulso que lleve a continuarlas casi de inmediato, es decir aquellas cuyo poder de producción sea muy acentuado. La potencialidad de la frase debe ser de interés de los niños, aquellas que por la temática permitan inferir el género del texto al que pertenecen. Este género – cuentos maravillosos, relatos de aventuras, etc. – se adecuará a las edades y a los gustos del grupo al que van dirigidas.
Es ese material difuso pero real el que será reelaborado por la escritura de distintas maneras. El alumno podrá crear mundos imaginarios, que enriquezcan su sensibilidad y creatividad sólo si el docente acepta, colabora y promueve el desafío de la escritura.

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