El Cambio Climático en Costa Rica

Ing. William Alpízar
MINAE

Recientemente, el Panel Intergubernamental de Cambio Climático, el brazo científico de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC) y el principal cuerpo científico a nivel mundial de valoración y evaluación sobre cambio climático, liberó resultados muy reveladores y preocupantes en torno al acelerado incremento que están teniendo los impactos negativos del calentamiento, exacerbados por el ser humano, en el planeta.

No creo que sea desconocido para los costarricenses que los impactos del cambio climático se han extendido y que nos están perjudicando enormemente. Los impactos de los recientes eventos climáticos extremos, tales como las olas de calor, las sequías, las inundaciones y los incendios forestales, demuestran una significativa vulnerabilidad y exposición de algunos ecosistemas y muchos sistemas humanos, como la producción alimentaria, debido a la variabilidad climática.

Todo esto está afectando a los ecosistemas y las especies, la seguridad alimentaria y del agua, los modos de vida y la salud de las personas ya se ven afectados, y se exponen a riesgos mayores a medida que continúa el calentamiento.

Como país no somos grandes contribuyentes al problema global, sin embargo, podemos ser un importante ejemplo para el mundo de cómo un país en desarrollo puede y es capaz de desvincular su desarrollo de un crecimiento en las emisiones.

Por ello, en el año 2007, Costa Rica asumió el reto voluntario y unilateral de ser el primer país Carbono neutral del mundo. La tarea, además de difícil, tiene un gran costo económico. Sin embargo, nuestra competitividad y resiliencia al cambio climático serán muy beneficiados.

Nuestras principales fuentes de emisiones de gases de efecto invernadero están asociadas con el uso cada vez más intenso de combustibles fósiles en el transporte y en la generación de energía, principalmente en verano, las actividades agropecuarias, la actividad industrial y los residuos que generamos a diario y que no son tratados de manera adecuada.

Como ciudadanos, como individuos, tenemos mucha de la solución en nuestras manos.

Es cada vez más frecuente percibir como las opciones de transporte individuales ganan terreno a las opciones colectivas, generando grandes embotellamientos, con el consecuente incremento en el consumo de combustibles fósiles. Debemos adquirir más conciencia de que el ser propietario de un medio de transporte individual nos da un derecho pero nos asigna también una responsabilidad en cuanto a un uso responsable del mismo. De igual manera, debemos ser conscientes en cuanto a la importancia e impacto positivo que tiene en la economía y en la atmósfera nuestras acciones en el hogar en procura de un ahorro energético. Utilizar responsablemente la energía, nos hace parte de la solución y no del problema

En el campo agropecuario, nuestro país ya está implementando medidas para mejorar las prácticas de preparación de los terrenos y un uso más eficiente de las opciones de fertilización, así como la disposición de los residuos. Es mucho lo que aún hace falta pero como ciudadanos debemos exigir productos producidos con baja huella de carbono como un estímulo al productor que hace bien su trabajo.

Todos debemos contribuir. Para el año 2020, Costa Rica en conjunto con todos los países del mundo, deberán de asumir compromisos de reducción de emisiones de carácter obligatorio. Eso significa que en cada hogar, centro educativo, oficina de trabajo, empresa, institución gubernamental, templo, etc., deberemos, en conjunto con las autoridades, ser vigilantes y mucho más responsables porque, el cumplimiento de tales compromisos, deberán de ser medidos, reportados y verificados.

Detrás de una amenaza hay una gran oportunidad para cambiar patrones de consumo y de vida que no son sostenibles.

La opción es suya

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: