El auge de la cultura de la muerte entre los adolescentes

El auge de la cultura de la muerte entre los adolescentes

Licda. Marlen Salazar Horr
Profesora de Humanidades, Universidad de Costa Rica

En los últimos años se ha venido experimentando un fenómeno muy particular: el surgimiento de una estética sumamente oscura entre los adolescentes. Si bien es cierto, esta estética ha sido utilizada por grupos como los góticos y los metaleros, ahora ha sido insertada dentro de las culturas juveniles y esto se refleja en los colores de la ropa, el maquillaje, los accesorios y el vocabulario.

Los jóvenes han adoptado elementos de culturas foráneas y han despreciado los rasgos de la cultura nacional, ya que los consideran poco prestigiosos en comparación con otras culturas. Como primer signo se encuentra la cultura juvenil denominada Emo, en la cual se mezclan elementos simbólicos de la muerte como calaveras, huesos y sombras, además del uso del negro con colores pasteles como el rosado. Simbólicamente, ambos colores tienen cargas muy fuertes; si por un lado el negro emblematiza lo oscuro, la muerte, el mal; por otro el rosado proyecta la candidez, la felicidad y la vida.

Este fenómeno está muy relacionado con los medios de comunicación, ya que ellos se han encargado de difundir una estética de la muerte a partir del rescate de la imagen del vampiro, lo demoniaco y los muertos. Este fenómeno se hace evidente en programas televisivos como True Blood, películas como Crepúsculo, e incluso ya ha llegado a las fábulas, donde la muerte se ha vuelto un compañero más en el diario vivir. Inclusive, dentro de este tipo de programas se inserta un manejo exacerbado de la sexualidad, con el cual se une esta estética oscura. A partir de allí, se desarrollan estéticas como la Snuff, basada en el sadismo como elemento grotesco del placer.

De ahí que se vea en la actualidad un gran culto hacia la muerte y la oscuridad por parte de los jóvenes. Además, aparece en los nuevos fenómenos musicales como Lady Gaga, quien ha fusionado la música Pop con la estética Metal a partir del elemento grotesco. Y es precisamente este tipo de espectáculo el que atrae a la mayoría de lo adolescentes. Ya la música se convierte en un elemento vacío en el cual lo que priva es el performance; es decir, la imagen y no el mensaje. Muchas de estas canciones carecen de sentido o mensaje como tal, pues lo que atrae al joven es la imagen en el video o concierto. En otros casos esta música privilegia en sus letras el discurso grotesco, del sinsentido.

Todo este fenómeno parece haber pasado inadvertido frente padres y educadores, y de cierta forma, se puede decir que está afectando a los jóvenes en todos los campos, ya que ellos han dejado de experimentar el mismo compromiso con su vida, su familia, sus estudios; es decir, han entrado en una etapa de desinterés en cuanto al rendimiento académico, la relación con los padres, sus vínculos con el país, entre otros. Se sabe que el salto generacional entre padres e hijos siempre es duro, pero ahora los jóvenes empiezan a ver la vida con la desesperanza de algunos adultos, pues todo se les plantea desde el negro, la soledad, la muerte y el vacío.

Tal vez lo más preocupante de todo esto sea que hasta cierto punto los jóvenes no son plenamente conscientes de este fenómeno, pues para ellos ese es el mundo que se les está heredando por parte de los otros. La muerte ha entrado en el espacio de la cotidianidad de forma tal, que se ha vuelto una “hermosa opción” casi elegible. Y los adultos que los rodean, quienes deberían estar más al pendiente de ellos, tampoco saben que opción elegir, pues se quedan viendo el fenómeno desde afuera sin saber qué hacer.

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