Educación secundaria privada, recorrido por la historia.

Educación secundaria privada, recorrido por la historia.

Lcda. Karla Fletes Guillén

A finales del siglo XIX: La educación privada estuvo, cercanamente,  vinculada con el aparato estatal, la  consolidación del Liberalismo, significó que tomaran el control de las instituciones. Por lo tanto,  la iglesia perdió su  influencia en la enseñanza. Fue un periodo donde   la educación secundaria era un medio de “adaptación social”.

A inicios del siglo XX (1915-1920), con  el auge y extensión  de  una economía agroexportadora, en especial, del  “Grano de Oro”, se profundizaba  también la división social en nuestro país. Entonces, los hijos de “los cafetaleros”, empezaron a disfrutar de una educación exclusiva, separada del resto de la sociedad.

Fue así, como entre 1915 y 1920 se crearon los primeros centros que ofrecían educación no estatal. Desde 1915 funcionaron, de forma ininterrumpida, el Colegio Nuestra Señora de Sión, Sagrado Corazón de Jesús, Colegio Técnico Don Bosco, Colegio María Auxiliadora y laboraron, durante un año, el Evans, el Montero y el Humboldt. En la década siguiente, abrieron sus puertas más centros educativos privados y éstos  se convirtieron en un lugar para los hijos de las familias económicamente pudientes.

La década de 1940 constituye una significativa  expansión de la enseñanza secundaria privada.   Dicha expansión se vió fortalecida por el nuevo marco institucional que surgió de la Constitución de 1949, que en el  artículo 79 indica: “Se garantiza la libertad de enseñanza, no obstante, todo centro educativo estará bajo la inspección del estado”.

Debido al, creciente,  número de centros educativos privados en el país, se creó la                          “Asociación de Colegios y Escuelas Particulares”, los días 3 y 4 de julio de  1963, la   Asamblea Constituyente se llevó a cabo en la sala de conferencias del Teatro Nacional.   Posteriormente, dicha asociación pasó a llamarse Asociación de Centros educativos privados (ACEP), cuyo fin es contribuir al respeto del principio de la libertad de enseñanza y el mejoramiento  de la educación privada, en compromiso con la educación costarricense.

Ésto se ratificó, con el Voto emitido por la Sala Constitucional, en 1992, por  la demanda planteada ante las pretensiones del Estado de controlar la operación de las escuelas y colegios privados.

Auge

Existen más de 450 centros educativos privados registrados en el Ministerio de Educación, la mayoría son bilingües (inglés, alemán, francés y hebreo), y ofrecen programas reconocidos a nivel mundial tales como Nivel Avanzado [Advanced Placement (AP)] y el Bachillerato Internacional (International Baccalaureate [IB]), por sus siglas en inglés.

73.000 jóvenes matriculados en la educación privada, un sector que representa el 8.6% del total académico en preescolar, primaria y secundaria del país.

Como se mencionó, consolidada a partir de la década de 1920, la enseñanza privada se ha convertido en una importante opción para la familia costarricense, ya sea por la oportunidad de la enseñanza del inglés, como segundo idioma, o por los resultados mostrados en la admisión de universidades estatales. El año pasado, de los 10 mejores promedios de admisión ,8 provenían de colegios privados y 2 de públicos.

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